1. Bate los huevos
En un cuenco, introduce los huevos y el azúcar y bate con unas varillas eléctricas un par de minutos. Agrega la piel de limón, el yogur y la harina y la levadura tamizadas. Mezcla de nuevo y agrega el aceite.
2. Agrega las frutas
Corta los orejones y los higos en trozos pequeños. Por último, añade a la masa las frutas deshidratadas ligeramente enharinadas.
3. Coloca un aro
Unta una cazuela con mantequilla, cubre la base con papel de horno y coloca en el centro un aro metálico bien untado con mantequilla o aceite. Vierte la masa, tapa la cazuela y cuece a fuego bajo durante 45-55 minutos.
4. Pincha la masa
Comprueba la cocción del bizcocho pinchándolo con un palillo (debe salir limpio) y deja que se enfríe por completo. Luego, pasa un cuchillo por los bordes y desmóldalo.
5. Haz el glaseado
Para hacer el glaseado, bate el queso con el azúcar, la ralladura y la leche con las varillas, hasta lograr una mezcla homogénea. Viértela sobre el bizcocho y, antes de que se seque, esparce por encima los orejones troceados.


